La Comisión Europea propuso ayer interrumpir un año el sistema de retirada obligatoria de tierras -por el cual los productores tienen que dejar de cultivar un 10% de su área de siembra- para paliar los altos precios de los cereales y la escasez de oferta.El Ejecutivo comunitario presentó a los países de la Unión Europea (UE) su propuesta legislativa para paralizar o situar en "cero" en las siembras de otoño de este año y primavera de 2008 el índice de tierras que ahora deben retirarse obligatoriamente de la producción. La interrupción propuesta por Bruselas tiene como objetivo que en la campaña próxima (2008-2009) haya un incremento de producción en la UE que podría suponer entre 10 y 17 millones más de cereales, según la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel.