La iniciativa surgió de la Cámara Colombo-Venezolana para evitar un impacto mayor de la crisis económica y el control de cambios impuesto por el presidente Hugo Chávez. La presidenta de la Cámara, María Luisa Chiappe, dijo que los empresarios de ambos países tendrán que explorar todas las alternativas posibles.
Agregó que si bien el listado de productos a los que Venezuela les asignará divisas abre oportunidades de negocios en algunos sectores, también les cierra el comercio a otros. A esos otros bienes excluidos de la disponibilidad de dólares es a los que va dirigida la propuesta, aunque lo ideal, señaló, es que se aplicara el sistema de pagos de la Aladi (cruce de cuentas entre los bancos centrales de las exportaciones e importaciones bilaterales, los cuales pagan a sus respectivos exportadores).
Aunque ella misma reconoce que su operatividad puede ser algo compleja, en lo cual coinciden los presidentes de Ascoltex (gremio de los textileros) y Acolfa (que reúne a los productores de autopartes), Iván Amaya y Camilo Llinás, la idea es que las cadenas productivas de uno y otro país tengan una mayor integración y se evite el giro de divisas: intercambiar, por ejemplo, materias primas e insumos por bienes terminados.
El presidente de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, Cuero y sus manufacturas (Acicam), Luis Gustavo Flórez, señaló que se podría importar materia prima de Venezuela para su sector y que este le exportara productos terminados.