Economía

Protección arancelaria decisiva para sector agropecuario


El sector agropecuario se mantiene entre la apertura de mercado, los Tratados de Libre Comercio (TLC) y el mercadeo de productos no tradicionales. Este último ha enfrenta problemas de gran magnitud referentes a la recepción y pagos.
En síntesis, se mantiene en convulsión, producto de las distorsiones del llamado mercado aperturista.
Al inicio de su gestión, la presidenta Mireya Moscoso, elevó los aranceles de los productos agropecuarios considerados como sensitivos para la economía nacional, a solicitud expresa de los productores agropecuarios que se consideraban víctimas del dumping de Estados Unidos y otros países.
La administración de Pérez Balladares había bajado drásticamente los aranceles, pero no se produjo el efecto que buscaba de bajar los precios de los productos básicos.
La promesa de subir los aranceles a la importación que había sido propuesta por la terna electoral “Unión por Panamá”, se hizo realidad. Pero los efectos negativos entre las distorsiones del mercado producto de las políticas arancelarias y el ingreso de Panamá a la Organización Mundial de Comercio (OMC) tuvieron sus efectos inmediatos para un sector primario de la economía que ya venía con un arrastre negativo.
Empezaron las quejas entre los importadores (grandes consorcios de empresas nacionales e internacionales) y los productores sobre el ingreso al país de productos altamente sensitivos, que, a la postre, más otros factores de carácter político y personal, llevaron a la salida del gabinete al ministro del MIDA, Luis Alejandro Posse.


Durante la administración del ministro Posse, la Dirección de Cuarentena Agropecuaria del MIDA estuvo sujeta a varias demandas de parte de reconocidas empresas nacionales, que pedían el fiel cumplimiento de las normas para autorizar las licencias fito-zoosanitarias de importación.
Estos tropezones continuaron bajo la administración del ministro Pedro Gordón, especialmente en algunas cadenas agroalimentarias sensitivas que hasta la fecha no llegan a un consenso, tales como la carne de cerdo, arroz y cebolla. Por ejemplo, Nicaragua, por la negativa del MIDA de no autorizar las licencias zoosanitarias de importación de carne, cerró las fronteras de productos panameños que ocasionaron pérdidas a los exportadores de nauplios y huevos fértiles.
Mientras que el mercado de las agroexportaciones (que incluyen melón, sandía, zapallo, yuca, ñame, otoe, piña, chayote y plátano) ha aumentado obteniéndose ganancias entre los años 2000 hasta el 2002, por el valor FOB de B/.22.6 millones.
Sin embargo, el problema, ha sido el cobro de los productos no tradicionales que han sido puestos en el mercado internacional, especialmente Estados Unidos y Europa, debido a fraudes de empresas comercializadoras de Miami.
Actualmente se necesita del asesoramiento gubernamental para que los productores no sean estafados en el mercado internacional, luego de colocar sus productos, especialmente, los no tradicionales.
Rodrigo Araúz, analista del sector agropecuario, asegura que Panamá carece de una dirigencia leal que no le esté haciendo el juego al gobierno, en cuanto a lineamientos y políticas agropecuarias.
Pero, dijo que, a pesar que inicialmente el sector agropecuario con este gobierno, se inició con buen paso, ahora ha quedado estancado.
El analista, comentó que actualmente se necesita que se concreticen los proyectos y se invierta, especialmente, en la agroindustria.
Por ejemplo, resaltó que en la inversión de los sistemas de riego (planes elaborados desde hace cuatro años), no hay una seria ejecución del proyecto, aunque se señala que los planes técnicos están en la fase de estudio.
En síntesis, el sector primario está “deprimido” en rubros como: café, banano y arroz.
Una ampliación del mercado y ayuda tecnológica para ser competitivos frente a las importaciones y la apertura de mercado.
Araúz dijo que actualmente el gobierno de Mireya Moscoso, no ha visto la realidad actual que padece el sector agropecuario.
Los hechos han manifestado que prácticamente “este gobierno no ha trabajado en la línea correcta”, aseveró el presidente de la Cooperativa Agroindustrial de Panamá. Declaró que actualmente no existe una estructura de trabajo seria para el sector primario, por lo que sugirió que cambios integrales en el sector agropecuario en aspectos como la educación, mano de obra y que se le enfatice a los productores que hay que buscar modelos de producción que permitan ser más competitivos.
Para el presidente de la Unión Nacional de Productores Agropecuarios (UNPAP), Luis Benjamín Rosas, Panamá se inserta dentro de la OMC bajo ciertas reglas, donde nuestro país establece un programa de desgravación, que bajará los aranceles paulatinamente durante los próximos diez años.
Asimismo, se establece volúmenes de productos agropecuarios para ocho rubros sensitivos en la economía nacional.
“Mientras se bajaban los aranceles, se iban incrementando los contingentes año tras año”, detalló Rosas.


Resulta que la administración de Pérez Balladares estableció una política de baja de aranceles, que causó una severa crisis al sector primario, porque no existían puntos de referencias firmes para que el sector empresarial pudiera definir una estrategia firme de desarrollo o acción.
222 Atrasos en trámites de importaciones, la mancha blanca y conflictos entre los porcinocultores y los industriales, jalonaron el desarrollo del primer trienio.
Este cambio de aranceles en 1999 -no para todos los rubros-, tuvo la intención de estabilizar inicialmente el sector agropecuario, que a la postre se complementa con la Ley 26 de incentivos industriales. Mientras que la Ley 24, que busca la protección de los productores por inclemencias del tiempo y caída del precio, ha sido fuertemente denunciada por productores de arroz, caso que llegó a la Contraloría General de la República, cuyo informe final permanece en el sueño eterno.
En este caso, la Contraloría General de la República ordenó el áudito general en el ámbito nacional para conocer las irregularidades que se produjeron por la confección de las listas de parte de las autoridades estatales.
Mientras que la Ley 25 de transformación agropecuaria ha sido menos criticada, y pretende generalizar la transformación de una gran cantidad de rubros, que permita la preparación del agricultor para la inminente apertura de mercado. Además la preparación tecnológica que le permita competir en el mercado internacional.

 


fecha edicion
old id
99076
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América