Líderes demócratas y republicanos del Congreso de Estados Unidos anunciaron ayer un acuerdo para ampliar un programa federal que protege a los estadounidenses que han perdido sus empleos por la competencia del comercio exterior.
El acuerdo, alcanzado entre demócratas y republicanos de ambas cámaras del Congreso, forma parte del plan de estímulo que estudia el Legislativo para crear o preservar más de tres millones de empleos en los próximos dos años.
Se trata de la ampliación del Programa de Asistencia por Ajustes Comerciales (TAA, por su sigla en inglés), administrado por el Departamento de Trabajo y que ofrece asistencia económica, capacitación laboral y otros beneficios a los trabajadores que pierden sus empleos por la competencia del comercio exterior.
El acuerdo, que de todas maneras tiene que ser aprobado en ambas cámaras del Congreso, incluye a trabajadores del sector público y de servicios, no solo a los del sector manufacturero como hasta ahora.
Además, aumenta los fondos para programas de capacitación laboral en casi un 160 por ciento, a 575 millones de dólares; hace el cuidado médico más asequible para los trabajadores, promueve la competitividad de empresas afectadas por el comercio y ayuda a los sectores agrícola y de pesca a ser más competitivos.
Los legisladores anunciaron el acuerdo en un comunicado tras una reunión a puerta cerrada.