Unas 1,500 personas se manifestaron en Bruselas contra la energía nuclear y pidieron que lo ocurrido en la central de Fukushima (Japón) tras el terremoto y el tsunami sirva para acelerar el cierre de las plantas del país y dar prioridad a las energías renovables.
“Cada 25 años tenemos que hacer frente a un desastre nuclear”, declaró uno de los organizadores de la movilización, Wiebe Eekman, de la plataforma Clima y justicia social, a los medios de comunicación belgas. “La magnitud del daño es tan grande que la energía nuclear no debería ni existir”, añadió.
Integrantes del partido flamenco "Groen" (Verdes), en la protesta, estuvieron de acuerdo con Eekman.