Cientos de personas se manifestaron ayer, en Berna, en contra de las restricciones impuestas a quienes intentaron protestar en la calle contra el último Foro Económico Mundial de Davos.
La manifestación, a favor de la libertad de expresión y movimiento, fue organizada por la Coordinadora anti-OMC (Organización Mundial de Comercio, frecuente blanco de los antiglobalizadores) y el Partido del Trabajo de Suiza.
Los participantes en la marcha denunciaron el "atropello" a los derechos democráticos por parte de las autoridades suizas, que hicieron de Davos una auténtica fortaleza para "proteger una reunión puramente privada de las mayores empresas mundiales".
El pasado sábado, durante la celebración del último Foro Económico Mundial, los antiglobalizadores más violentos, a quienes las autoridades impidieron llegar a la ciudad suiza de Davos incluso mediante la suspensión de los enlaces ferroviarios con la localidad alpina, dieron rienda suelta a su ira en Zúrich y Landquart, donde causaron destrozos.
Esta semana, los sindicatos suizos exigieron al Gobierno federal que encargue una investigación independiente sobre las "graves violaciones de los derechos democráticos fundamentales de opinión y de movimiento" con motivo del Foro de Davos.
La Unión Sindical Suiza criticó la suspensión de los transportes públicos, el fichaje de ciudadanos sin antecedentes penales y el rechazo de numerosos extranjeros en las fronteras suizas por la simple sospecha de que podían intentar llevar a cabo actos de violencia en Davos.