PRODUCTORES dominicanos de café rechazaron la iniciativa del Gobierno de gravar con un 16% ese producto dentro de un proyecto de reforma fiscal requerido por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Varias asociaciones de caficultores denunciaron en una carta publicada en la prensa local que aunque el impuesto se cargará al consumidor, esto les perjudicará directamente.
El Gobierno dominicano envió recientemente a la Cámara de Diputados un proyecto de reforma fiscal que dotará al país de los recursos que dejará de percibir ante la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Centroamérica.
"Reconocemos que todos debemos sacrificarnos por el bien del país, pero no es justo pedirnos mayores sacrificios de los que estamos haciendo", se quejaron los productores.
De acuerdo con los firmantes de la carta, más de 30, 000 familias han abandonado la producción de café debido a la aprobación de impuestos.
Explican que entre 1985 y 1995, el país recibía en promedio 64 millones de dólares anuales por la exportación del café, pero en los últimos diez años las ventas se han reducido en un 25 %.
"Es necesario e imperativo reflexionar sobre esos aspectos y situaciones, y de una vez por todas repensar con carácter de equidad (.) cuál será el destino de las zonas cafetaleras dominicanas", agregan.
El proyecto de reforma tributaria es respaldado por los empresarios dominicanos, pero duramente criticado por los sectores productivos y sindical, por considerar que los consumidores serán los más perjudicados con más impuestos.
Sin embargo, el ministro Técnico de la Presidencia, Temístocles Montás, dijo esta semana que su modificación podría poner en peligro la estabilidad macroeconómica y el acuerdo con el FMI.
El proyecto de reforma fiscal se debatirá el martes.
Protestan por la gravación del café
Productores dicen que los perjudicará aunque se traslade el costo a los consumidores.