En esta oportunidad el gobierno subastará 20 millones de dólares de este instrumento.
De acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), las Letras del Tesoro ofrecidas al mercado tendrán un plazo de 6 meses con fecha de vencimiento el 19 de noviembre de 2004.
Los interesados en adquirir este instrumento del tesoro, podrán hacerlo a través de los agentes autorizados.
Las propuestas de oferta para participar en este acto público, pueden ser obtenidas en la página web del MEF o en la Bolsa de Valores de Panamá.
Cabe recordar que esta sería la tercera subasta que se realiza electrónicamente a través del Sistema de Negociación Electrónica (SONA), ofrecido por la Bolsa de Valores de Panamá.
De igual manera este acto público se hace de forma manual mediante la entrega de sobre cerrado.
El producto de las subastas de las Letras del Tesoro se utilizan para suplir las necesidades estacionales del flujo de caja del Tesoro Nacional.
Hay conductas específicas y conductas inespecíficas: Hay indicadores específicos (un niño de cuatro años, que tenga una enfermedad venérea, una niña de cinco años con una rotura de himen). Estos indicadores específicos no siempre son tan claros. Y están los inespecíficos del abuso, síntomas que pueden indicar que las cosas no están bien: un niño que siempre ganó cinco y ahora bajó sus notas (pero no todo niño que baja sus calificaciones es por esto) o una niña de seis años que se quite la ropa y ande buscando o sobando al niño más grande. Así mismo, un niño de cuatro años (aunque no tenga evidencia física), pudiera ser que lo estén tocando o lo pongan a ver una película pornográfica.
Asimismo, añade Villamil, esos niños que sin conocerte se te pegan, pudiera ser que estén siendo o hayan sido abusados. Debe tener cierto grado de distancias. Pero, como su cuerpo no se respetó, para él resulta difícil establecer los límites. Villamil explica que "muchas veces se piensa que cuando un niño o una niña es abusado el daño mayor lo hace es el incidente en sí. Definitivamente que el incidente es bastante traumático, pero, lo que más le hace más daño es que el niño lo guarde y no dice nada".
Añade que es común encontrar madres preocupadas porque al niño no le pase nada. "Un niño sobreprotegido es vulnerable. No aprende los mecanismos adecuados de sobrevivencia", puntualiza.
Recalca la importancia de una buena comunicación con los hijos, pues si les sucede algo se atreverán a decirlo. Pero, un niño o niña cuyos padres sólo saben dar órdenes, ponen en duda todo lo que les dice o les importa poco con él/ella y sus cosas, no se sentirá animado/a a confiarles lo que le está pasando. Como sabe de antemano que la reacción será de violencia o indiferencia) se abstendrá de hablar. Y, "más que el incidente en sí, el silencio es lo que más deteriora el cuerpo y alma de un niño abusado", enfatizó Villamil..
Según las estadísticas nacionales e internacionales en el 85% de los casos el victimario es un conocido. De allí que el agredido muchas veces no lo delata porque lo ve como una figura de autoridad a la que no puede denigrar. Tampoco, porque piensa que no le van a creer. O, por temor a represalias (el victimario le ha amenazado con que si habla algo malo le va a pasar a algún ser querido).
Finalmente, existen dos tipos de evaluaciones: Clínica (aspecto físico, se determinan las lesiones físicas) y el Departamento de Psiquiatría Forense (donde se determina el estado de salud mental antes y después del delito). El tratamiento ha de ser integral para que sea efectivo. La confianza, en sí y en los demás, es lo que más se pierde a raíz de un abuso sexual. "Restituirla es como tratar de pegar un espejo que se rompió en mil pedazos".
En primera instancia, explica el psiquiatra Alejandro Pérez, el agredido tiene una reacción aguda ante gran estrés (está ansioso, se aisla, tiene problemas de la alimentación y el sueño). Luego viene una etapa depresiva: Se aisla, empieza a bajar el rendimiento escolar, está triste, desmotivado y empieza a tener problemas en cuanto al desarrollo psicosexual. Ve el sexo como algo malo, pecaninoso, sucio, feo, lo cual le impide tener una vida sexual normal.
A continuación más consecuencias, pero, no todos los niños y las niñas abusados/as sexualmente, son adultos/as descarriados/as, con problemas psicológicos, desubicados/as:
Tienden a ser inseguros, su autoestima anda por los suelos.
Tienden a ser agresivos o violentos, repiten ese patrón de aprendizaje.
Desarrollan pocas relaciones con otras personas, no son sanas esas relaciones.
Cuando crecen les cuesta insertarse en el medio social o laboral.
Algunos desarrollan una conducta pasiva y otros la llevan al otro extremo. Tratan de sobrevivir en un medio respecto al cual se sienten aprehensivos.
Pudiera haber embarazos precoces, ITS o VIH/SIDA.
Pudiera haber taras físicas y/o mentales.
Pudieran odiar su cuerpo y prostituirse.
El uso de sustancias ilícitas.
Están los que optan por ser perfeccionistas.
Algunos sufren de trastornos obsesivos compulsivos o disociación (se desconectan de la realidad).
Se presenta el estrés post traumático (que incluye memorias del incidente).
Evite lanzar expresiones como: "¿Qué te pasa?" o gritarle. Así no le va a decir nada. Va a saber que lo que está haciendo es inadecuado, pero va a sentir temor de denunciarlo. Va a seguir escondiéndolo, máxime si es un niño/a vulnerable (con baja autoestima o que ha sido sobreprotegido).
No hay que olvidar que hay muchos factores psicológicos que influyen. Esto es una dinámica donde la persona que tiene más poder (edad, conocimiento, autoridad) se impone. De allí que, pone el ejemplo, entre una niña de 25 años con Síndrome de Down y un niño de 14 que no tiene esta discapacidad hay una desigualdad de poder. El domina.
Recuerde que el/la agredido/a se halla en una encrucijada, una ambivalencia, dado que por lo general alguien que comete abuso sexual en contra de u niño/a es una persona conocida del/la abusado/a. Y "es muy difícil para él acusarlo cuando es la persona que lo protegió. En cierta forma el padre es una extensión del hijo y el hijo del padre. Llevan la misma sangre".
Las personas cometen el error de hablar mal del abusador. Es muy difícil abstenerse de hacerlo, es complicado, pero, hablar mal de él no ayuda al niño.