El próximo gobierno de Colombia emprenderá un extenso programa de reforma del Estado y lo acompañará con recortes de gastos y alzas de impuestos en los primeros 100 días de su gestión, dijo ayer el futuro ministro de Economía, Roberto Junguito.
No obstante, el gobierno del presidente electo Alvaro Uribe, quien será juramentado la próxima semana, procurará atenuar el impacto de las medidas con un plan de gasto social financiado en parte por organismos multilaterales, dijo.
Junguito, un ex ministro de Economía y presidente del Banco Central de su país, dijo que la prioridad del gobierno será asegurar "la estabilidad fiscal en el mediano plazo" para luego estar en condiciones de enfrentar los grandes problemas que acosan al país, principalmente su conflicto armado y el narcotráfico.
Junguito dijo que parte del financiamiento del mayor gasto en defensa prometido por Uribe provendrá de un alza en los tributos. Señaló que la carga impositiva en Colombia es de entre un 11 y un 12 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que consideraba insuficiente. El promedio en América Latina, señaló, supera el 18 por ciento.
Para recalcar la ineficiencia de la recaudación fiscal, Junguito dijo que en Chile la tasa del impuesto al valor agregado (IVA) es de un 18 por ciento, y representa un 10 por ciento del PIB. En cambio, la tasa del IVA en Colombia es de 16 por ciento, pero aporta tan sólo un 4.5 por ciento del PIB.
"La mayor carga impositiva debería ser afrontada por los colombianos más ricos", señaló, aunque aclaró que todos tendrán que realizar un esfuerzo. "Nuestro desafío es cómo aumentar la carga impositiva sin afectar el crecimiento", reconoció Junguito ante el centro de estudios Diálogo Inter-Americano.
La economía crecerá un 1 por ciento este año y la proyección para el 2003 es de 2.5 por ciento, dijo. Aunque reconoció que el alza de los impuestos serán resistidos por muchos, incluyendo los poderosos sindicatos, dijo que la medida sería más aceptable políticamente.