Los signos que se están viviendo para el futuro del país son bastantes claros y estimulantes. Ello hace prever que Panamá tendrá la suficiente fuerza de crecimiento para que la banca actúe como un catalizador. Hay gente con ganas de abrir nuevos bancos porque saben que si abren ahora, en los próximos años van a aprovechar ese crecimiento, ya que hay grandes obras que permitirán más empleos y una mayor inversión.
Todo estos son factores que a la banca inteligente le sirven para saber que existe una tierra fértil donde empezar a abonar. Eso si, esto conlleva evitar los préstamos malos, que cada vez más se centran en las tarjetas de crédito, entre otros.