Los países emergentes en Asia crecerán un 8, 3% en 2006 y 8, 2% en 2007, debido al empuje de China e India, según dijo el Fondo Monetario Internacional (FMI), que corrigió al alza lo previsto hace seis meses.
En su informe semestral "Perspectivas Económicas Mundiales", el Fondo augura que la región continuará su actual "expansión vibrante", que la hace líder de crecimiento en el mundo.
A la cabeza está China, que crecerá este año y el siguiente un 10%, según el Fondo, que en abril había augurado tasas de 9, 5% y 9%, respectivamente.
El Fondo constató la aceleración de la inversión y de las exportaciones del país, pero alertó de que la actual política cambiaría de China hace difícil el control de la masa monetaria.
Por ello, le recomendó que permita una apreciación "más sustancial" del renminbi, una solicitud que lleva haciendo EEUU durante años.
El informe explica que "hay posibilidades" de que estos dos gigantes asiáticos "crezcan incluso más rápido de lo previsto", lo que redundaría positivamente en toda la región y, especialmente en Hong Kong, Indonesia, Corea de Sur, Filipinas, Singapur y Tailandia.
El FMI también es optimista respecto a Japón. El país crecerá un 2, 7% este año, una décima menos que lo estimado en abril, y un 2, 1% en 2007, una décima más que su cálculo anterior.
El organismo alertó, sin embargo, de que aún existe el riesgo de que el país nipón vuelva a sufrir deflación, por lo que recomendó al banco central que no suba sus tasas de interés de forma brusca.
También el informe del Fondo Monetario Internacional indica que países como India, Pakistán y Filipinas, con una deuda pública alta o unos déficit altos, "tienen que colocar sus cuentas fiscales en una situación sostenible a medio plazo".