El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció ayer que esta semana inaugurará el criadero de truchas que construyó la gobernación de la región andina de Potosí en la frontera con Chile para usar las aguas del Silala, que son objeto de una controversia con el país vecino.
"El jueves estoy viajando gracias a la invitación del hermano gobernador de Potosí (el oficialista Félix González) al Silala para acompañar en la inauguración de las pequeñas piscinas", anunció Morales en entrevista con el canal estatal. Agregó que, además de inaugurar el proyecto, su visita será "para planificar cómo Bolivia puede aprovechar sus aguas del Silala", para lo que llevará a la zona a algunos expertos, aunque no dio más detalles de los nuevos proyectos.
Bolivia argumenta que las aguas del Silala son manantiales o vertientes que fluyen artificialmente a Chile, pero ese país sostiene que es un río de curso internacional. El conflicto por el uso de esas aguas se avivó en octubre de 2012, cuando la gobernación de Potosí inició la construcción del criadero de truchas.
Con el proyecto, las autoridades pretenden demostrar la soberanía boliviana sobre las aguas de esos manantiales, pero también quieren garantizar la seguridad alimentaria para los habitantes de la zona, que es una de las más deprimidas de Potosí. El Gobierno chileno ha pedido información sobre aquellas obras en el Silala.