El cultivo de algas con fines de exportación, hacia países como China, es un ambicioso proyecto que adelanta la Asociación de Cultivadores de Algas desde hace cinco años.
Este proyecto aún se encuentra en etapa de validación por parte de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP).
La etapa de validación consiste en probar las mejores áreas para el cultivo y la técnica que se implementarán para un mejor rendimiento.
Usos.
El tipo de alga que se esta cultivando en el sector de Cativá, en la provincia de Colón, es la Carragenina (hidrocoloide), que tiene múltiples usos, entre ellos salsas, medicinas, productos de belleza.
Según la presidenta de la organización, Anned Arosemena, este proyecto es apoyado por la Misión Técnica de Taiwán, a fin de fortalecer a la cooperativa kuna y a los pescadores artesanales de Colón, quienes en un futuro esperan exportar contenedores de algas.
Toda el alga que se produzca será exportada hacia China, con quien ya se tiene conversaciones, aunque también existe un buen mercado en Francia.
Christopher Shire, quien tiene experiencia en el cultivo de algas y maneja la comercialización; además de buscar compradores en el extranjero, explica que el precio de venta fluctúa entre los B/ 600 y B/ 800.
Mencionó que una vez las algas son extraídas del mar, se realiza un proceso de secado y deshidratación, para embalarla y colocarla en contenedores de 50 pies.
La meta a corto plazo es poder enviar un contenedor mensual de 20 toneladas, con lo cual Panamá se convertiría en el primer país del área en exportar algas a Europa.
La cooperativa esta conformada por 150 personas, las cuales están dedicando varias horas de trabajo para “echar adelante” el proyecto.
Según datos de la ARAP, sólo existe un proyecto similar en la provincia de Bocas del Toro.