Se conoce la decisión de contar con un tren ligero que atraviese la capital, librando a los panameños del estress del tránsito de superficie. Pero todavía no está claro quién financiará el tren y de dónde saldrá el dinero para construirlo. El gobierno considera que el mejor mecanismo de financiamiento será a través de préstamos blandos de países desarrollados o captarlo de instituciones financieras internacionales. Mientras se delibera sobre las opciones de financiamiento del tren, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), ha empezado a dar los primeros pasos de la licitación inicial del proyecto urbano, que en su primera fase tiene un costo de 200 millones de dólares.
Ayer, el director y consultor de Proyectos Especiales del MOP, Alvaro Julio, se reunió con los representantes de las empresas que han retirado los pliegos de cargo para participar en la licitación, que se realizará a mediados del mes de noviembre, para el asesoramiento y formulación de pliegos de cargo del tren ligero. Esta reunión se realizó, según el Ministro Víctor Juliao, para aclararle a los proponentes el alcance del proyecto.
Entre las empresas interesadas en brindar su asesoramiento y que han retirado pliegos de cargo se encuentran: Ingenieros Civiles y Asociados (ICA), de México; Louis Berger y DCEOM, de Francia; DMJM de Estados Unidos; Prointec de España y Consuloría Colombiana.
Juliao indicó que, además, de esta licitación se desarrollarán otros tres actos públicos. Una licitación se efectuará para adquirir el equipo rodante; la segunda para determinar qué compañía se encargará de las obras civiles, como la instalación de rieles y estaciones; y la tercera para la concesión administrativa del mantenimiento y operación del tres ligero.
Preliminarmente el gobierno francés ha mostrado su interés en financiar parte de esta obra, pero aún no hay nada en concreto. Con anterioridad el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) también se interesó en el tema, pero Juliao reveló que, de acuerdo al acercamiento con el ente, se les ha manifestado que por ahora no es factible formar parte del proyecto.
En los últimos días, diversos grupos han manifestado su preocupación en el crecimiento de la deuda interna y externa del país; sin duda esta obra representaría un renglón más en el segmento de la deuda, pero Juliao manifestó que el gobierno recuperará la inversión y los intereses que generará estos préstamos en un período de 30 años, lo cual no tiene precio si se considera el alcance social del proyecto.
Explicó que se trata de una obra con impacto social, por lo que la tarifa o peaje debe estar al alcance de los usuarios del transporte colectivo. Sobre la base de esta hipótesis se ha fijado como un promedio la tarifa de 25 a 30 centésimos. " Esta tarifa hace que el tren no sea una inversión rentable para darlo en concesión, por lo que sólo se dará en concesión el mantenimiento".
De acuerdo a esta modalidad, los 30 centésimos que se cobren un porcentaje aún no definido será la ganancia de la empresa concesionaria de las operaciones, y la otra porción será del gobierno para el pago de los préstamos blandos, lo que en síntesis significa que el usuario subsidiará la obra. El estudio financiado por el gobierno de Francia, a un costo de 600,000 dólares propone la construcción del tren ligero con dos rutas, pero por el momento Juliao sólo discute la consecución de una sola vía.
Se trata del tramo identificado con el color azul, que tiene como punto de partida la Plaza 5 de Mayo y finaliza en San Isidro, San Miguelito. La ruta tiene una extensión de 13 kilómetros y con capacidad para movilizar a 134,000 pasajeros. Esta ruta tiene un costo de 200 millones de dólares. Esta ruta se desplaza desde la Plaza 5 de Mayo, hasta la Avenida Central, hasta llegar a la Cuchilla de Calidonia. Luego toma la avenida Simón Bolívar, pasa frente a la Univeridad de Panamá hasta llegar a llegar a Vista Hermosa, sigue a San Miguelito y llega su punto final en San Isidro.
La otra ruta, identificada con el color rojo cuya extensión será de 17.4 kilómetros, iría desde la Plaza 5 de Mayo hasta el corregimiento de Pedregal. Se estipula que transporte a 119,500 pasajeros y tendrá un costo de 234 millones de dólares.