El megaproyecto Hidroaysén, que contempla la construcción de cinco represas en la Patagonia chilena, afronta hoy, lunes, una votación clave tras tres años de tramitación de esta polémica iniciativa, a la que se oponen los grupos ecologistas.
La Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de la región de Aysén, se reunirá hoy, lunes, para aprobar o rechazar el estudio de impacto ambiental (EIA) de Hidroaysén, impulsado por Endesa Chile y por la chilena Colbún.
Este proyecto, ideado en 2006, supone la construcción de cinco represas en el cauce de los ríos Pascua y Baker, en la Patagonia chilena, con una inversión de $3200 millones, para generar en total una media anual de 18,430 gigavatios por hora.
El Gobierno no ha expresado abiertamente su apoyo a este proyecto, pero sí ha defendido que el país debe duplicar su matriz energética en los próximos 10 años para alimentar un crecimiento del 6% que le permita salir del subdesarrollo que aún enfrenta.
“Si no hay energía hidroeléctrica, entonces lo que va a haber serán más centrales a carbón”, advirtió el presidente Sebastián Piñera en una entrevista que publica el diario La Tercera.
Ante la oposición ciudadana, Piñera canceló en 2010 la central térmica de Barrancones, que se iba a construir cerca de un santuario de la naturaleza.
Piñera recalcó que, “si se aprueba Hidroaysén, es porque cumple cien por cien con toda la legislación medioambiental chilena”.
Según el mandatario chileno, “el proyecto que ingresó y el proyecto que eventualmente puede ser aprobado son totalmente distintos, porque decenas de agencias han planteado cientos de observaciones para mitigar los efectos dañinos y proteger mejor la naturaleza”.