Economía

Prueba de fuerza para política fiscal de Bush en el Senado estadounidense


El presidente estadounidense, George W. Bush, y sus aliados republicanos del Senado se esforzaban este jueves por reagrupar sus fuerzas al día siguiente de una derrota vergonzosa con el proyecto de rebaja masiva de impuestos para los próximos 10 años.
El miércoles, tres senadores republicanos desertaron y votaron con los demócratas para redistribuir una parte de esta rebaja de impuestos a la educación y al pago de la deuda. El presidente Bush propone bajar los impuestos en 1,6 billones de dólares en 10 años.
Fortalecidos por esta victoria inesperada, los demócratas proclamaron "la muerte" del proyecto de Bush, mientras los republicanos aseguraban que todavía no estaba todo dicho.
"El plan Bush (...) está oficialmente muerto", aseguró el jefe de la minoría demócrata Thomas Daschle luego del voto, propuesto por su partido, a favor de una enmienda para redistribuir 447, 000 millones de dólares provenientes de esta reducción de impuestos, e invertirlos en educación y en el pago de la deuda.
"Es la primera etapa de un largo proceso", replicó el jefe de la mayoría republicana, Trent Lott.
El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, subrayó el jueves que "el presidente confía en que de aquí al fin de la semana el presupuesto que será adoptado por el Senado contendrá una reducción significativa de los impuestos para el pueblo estadounidense".
Pero se guardó muy bien de mencionar cifras.
Más allá de las peripecias parlamentarias, es todo el programa presidencial lo que parece estar tambaleándose en un Senado que luego de las elecciones legislativas de noviembre quedó dividido en dos bloques iguales (50-50).
Hasta tal punto, que el vicepresidente Dick Cheney estaba pronto en los corredores del Congreso para recibir un pedido de auxilio en cualquier momento.
Como presidente de la cámara alta, Cheney puede ser convocado, como lo hizo por primera vez el martes, para dar con su voto mayoría a los republicanos en caso de igualdad en la votación.
El Senado comenzó el lunes de noche el análisis de un proyecto presupuestal 9 billones de dólares para el año fiscal 2002, que comprende las propuestas fiscales de Bush a las que se oponen los demócratas.
Este proyecto presupuestal, que ya fue aprobado por la Cámara de Representantes, fija las grandes orientaciones económicas y no es apremiante, ya que el voto del presupuesto propiamente dicho (ingresos y gastos) ocurrirá más adelante en el año.
Ilustrando las dificultades para el presidente Bush, al menos un senador republicano moderado, James Jeffords (Vermont), señaló claramente que, "salvo un milagro", no podría aprobar ese proyecto de presupuesto.
Al fin de la semana, se esperaba un voto definitivo, antes que el Congreso interrumpa sus trabajo por dos semanas de vacaciones.
A diferencia del Senado, los republicanos pudieron aprovechar su mayoría en la Cámara para adoptar a paso ligero las prioridades económicas del presidente Bush.


fecha edicion
old id
11092
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América