El grupo automovilístico francés PSA Peugeot Citron anunció ayer que prevé una "progresiva vuelta a la normalidad" a partir del próximo jueves, tras haber ralentizado la producción en algunas plantas ante la falta de piezas procedentes de uno de sus proveedores en Japón, afectado por el terremoto y tsunami.
"Tras las perturbaciones de una parte de su producción la semana pasada en Europa, vinculadas a las dificultades de abastecimiento de componentes electrónicos producidos en Japón, el grupo prevé una vuelta a la normalidad a partir del jueves 31 de marzo", indicó Peugeot.