Shanida Correa, jefa del Departamento de Asistencia al Consumidor y Conciliación de la CLICAC explicó que esta práctica ha disminuido.
"Antes era más frecuente el anuncio de baratillos totales y resultaba que al acercarse las personas, éste sólo incluía mercancía seleccionada" señaló Correa.
Destacó que los casos más comunes se presentan en los proyectos de viviendas sobre todo, porque la casa modelo presenta características diferentes a las presentadas en el proyecto final. También se incluyen los populares "se aplican restricciones".
Es decir, la lista de quejas la encabezan los proyectos de inmobiliarias seguido del aplican restricciones por falta de información al consumidor. En los casos mencionados la funcionaria de la CLICAC explicó que la institución establece multas.
Si la violación es de una empresa está alcanza entre 10 a 100 mil dólares dependiendo del tamaño del establecimiento comercial.
La Ley 29 del 1 de febrero de 1996 de la CLICAC sobre Veracidad en la Publicidad establece que todo anuncio o aviso publicitario referente a las transacciones de que trata este título, deberá ajustarse a la verdad.
Ofrecen al consumidor, áreas sociales, piscinas, áreas verdes, cerca perimetral, agua 24 horas, desayunador, etc. y no cumplen con estos beneficios.
Ventas especiales: Baratillos, ofertas, liquidaciones, descuentos, muchos anuncian ventas especial y no informan si la misma es parcial o total
Descuentos del 15% al 50%", "Baratillo de ½ año con descuentos del 10%, 20%, 30%, 40% y 50%", cuando se visita se no toda la mecánica participa de los descuentos.
Agentes económicos colocan el doble precio o el precio regular y el descuento a aplicar. También aunque no hay publicidad anunciando una venta especial, el local ofrece mercancía con oferta.
La CLICAC define la publicidad engañosa como aquella que induce a confusión a los consumidores, bien por utilizar mensajes equívocos o por omitir datos que lleven al consumidor a que crea por cierto o bueno lo que no es.
La institución aconseja en los casos más comunes:
En problemas inmobiliarios guardar los panfletos de las promociones.
En los contratos observar que no tengan espacios en blancos.
Visitar la construcción periódicamente.
En los descuentos y demás verificar los precios antes de pagar.