Las industrias nacionales y extranjeras prefieren enviar y recibir su carga en los puertos de Estados Unidos, debido a mejores servicios de logística y costos más baratos, y por ello, el puerto de Altamira, uno de los más importantes del país para el tráfico de mercancías entre México y Europa, se encuentra subutilizado.
Altamira se encuentra amenazado en su futuro ante el desarrollo de megaproyectos estadounidenses como La Quinta, en Corpus Christi, una terminal de contenedores y un centro de almacenamiento para carga refrigerada, así como el Bay Port en Houston, una terminal intermodal, y la autopista I-69 que es un corredor carretero en ese país.
Browsville, Corpus Christi y Houston movilizan 16 millones de toneladas al año, además de la carga del puerto de Tampico. Este último es quizá el verdadero competidor directo de Altamira al coincidir con la zona de influencia de San Luis Potosí, Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. Respecto al tipo de productos consiste en graneles minerales y carga suelta que son del interés de ambos.