Medida
- “Las empresas navieras afrontan costos más altos para asegurar su carga”, dijo Thomas Straubhaar, director del Instituto de Economía Internacional de Hamburgo. “La vía férrea será atractiva si Rusia redobla los esfuerzos para garantizar un transporte seguro y confiable”, dijo.
Vladimir Putin se acerca poco a poco a su objetivo de convertir a Rusia en una importante ruta de tránsito para el comercio entre el este de Asia y Europa con la apertura de Corea del Norte, una dictadura con capacidad nuclear que lleva medio siglo de aislamiento.
El mes pasado, Rusia terminó la primera conexión terrestre que autorizó el régimen estalinista de Corea del Norte con el mundo exterior desde 2003.
La conexión ferroviaria de 54 kilómetros, que corre entre Khasan en el extremo sudeste de Rusia y el reconstruido puerto norcoreano de Rajin, es parte de un proyecto del presidente Putin de volver a unir los sistemas ferroviarios de las dos Coreas y conectarlos con el Ferrocarril Transiberiano. Eso daría a Putin el control parcial de las conexiones con las redes de trenes de Europa ubicadas a 8,000 kilómetros (5,000 millas) de distancia. La ruta es tres veces más rápida que el transporte marítimo a través del Canal de Suez, que recibe 17,000 barcos por año.