El presidente ruso, Vladímir Putin, intentó tranquilizar ayer a los sectores empresariales al prometer que el Estado moderará su injerencia en la economía y que en Rusia no habrá un capitalismo de Estado.
"Es verdad que el Estado ahora dedica más atención al llamado sector real de la economía, pero procuraremos evitar la injerencia directa", dijo Putin durante un encuentro con la mesa directiva de la Cámara de Comercio.