No se puede negar que las fusiones de las grandes empresas o corporaciones han hecho colapsar a algunas micro, pequeña y mediana empresa (micropymes) que no tienen la capacidad para producir a bajo costo.
Esta situación genera que una gran cantidad de personas sean desplazadas de estas empresas y entren a las filas del desempleo y en consecuencia, se registre una disminución en el consumo nacional.
Es decir, desaparece una mano de obra en estas grandes empresas que estará necesitada de puestos de trabajo. Es allí, donde las micropymes pueden convertirse en la tabla de salvación para estas personas desempleadas.
Julio Javier Justiniani, financista, gerente de banca y consultor ha creado una teoría denominada "La microempresa como eslabón de la globalización" sostiene que el impacto puede minimizarse a través del fortalecimiento de este sector.
Consideró importante incentivar y capacitar a estas empresas en técnicas de producción que permitan reducir costos y ofrecer servicios a precios más bajos.
Adicional se deben identificar las demandas que dan a nivel mundial un aspecto, donde los gobiernos jugarán un papel fundamental que les permitan crear bloques de productos, servicios y demás que suplan la demanda internacional.
Es decir, "el esfuerzo de estas microempresas se concentraría en producir para cubrir la demanda internacional y convertir en intermediarios para las megacorporaciones" manifestó el financista.
Según Justiniani esto implica que las microempresas tendrán reconvertirse ya sea siendo adquiridas por empresas más grandes sino lo hacen sus operaciones se verán limitadas.
Sin embargo, las quejas frecuentes de las estas pequeñas empresas es el acceso al crédito. Sobre este tema el financista aseguró que la oferta de crédito depende en gran parte de que las instituciones financieras comprendan que el futuro de sus mercados es otro nicho que se está abriendo, en este caso en las pymes.
A criterio de Justiniani la banca está reconociendo este nicho, y comienza a penetrar los mercados de las pymes, no sólo a nivel local sino de la región.
Lo cierto es que este es un esfuerzo a nivel internacional porque incluso las llamadas instituciones financieras internacionales para el desarrollo y fortalecimiento de los gobiernos e instituciones financieras dedicadas al estudio de este sector.
Entre estas instituciones se mencionan: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial, Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y otras. Incluso la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha declarado el año 2005, "Año de las Microfinanzas". Esto indica entonces, que esta fórmula es la más correcta o la que mejores resultados ha demostrado tener frente a los tiempos que experimenta la región. Justiniani concluyó que las pymes están llenando un espacio en la economía del país.