Economía

¿Qué pasará con el Canal de Panamá después del año dos mil?


El 31 de diciembre de 1999 lo único que pasará en el Canal serán más barcos. En Panamá, la palabra "reversión" se ha convertido en un hecho que alegra a muchos y preocupa a otros.
Para los panameños una simple pregunta abre un abanico de posibilidades: ¿qué pasará con el canal después del año dos mil? ¿Será un ministerio más, lleno de gente incompetente?
"La transferencia del Canal no es más que un hecho simbólico para cumplir con un convenio bilateral. La verdadera transformación continuará de acuerdo a los cambios mundiales y sus necesidades, pues el canal no es nada sin el resto del mundo", indicó Rodolfo Sabonge, director de Planeación Corporativa de la Comisión del Canal de Panamá.
Los ojos del mundo ahora están sobre el Canal de Panamá, pero esta vía no debe perder de vista al mundo. Esta analogía es más que un juego de palabras. Significa que la visión futura de la vía interoceánica debe ser dinámica y flexible de acuerdo a las cada vez más exigentes demandas del comercio internacional.
El Canal se manejará como una corporación, en la cual la eficiencia y la productividad irán de la mano con una estrategia agresiva de promoción internacional para hacer la vía más competitiva y rentable, señaló Sabonge.
El artículo 310 de la Constitución Nacional establece la creación de la Autoridad del Canal de Panamá. Esta organización tiene personería jurídica autónoma, lo que significa que puede diseñar sus propias estrategias presupuestarias y manejar sus activos e ingresos.
Entre los "nuevos negocios del Canal" está el servicio a los barcos, cuya meta es generar ingresos adicionales, aprovechando al máximo la infraestructura y personal especializado con que ya cuenta el canal.
La administración norteamericana se regía por el "break even", (sólo cubrir los costos) porque las leyes federales que regulaban la administración del canal limitaban la ejecución de nuevas estrategias.
Con la Autoridad del Canal se dará un giro de 180 grados, pues la regla será la rentabilidad, que se traduce en una actitud agresiva y la búsqueda de mercados no tradicionales.
El ingeniero Sabonge informó que a partir de enero del dos mil, se ejecutará un plan de promoción internacional, que es el resultado de encuestas, estudios de mercado y visitas a los clientes potenciales del canal.
Los que pensaban en el Canal como una fuente de empleo a corto plazo, también deberán buscar "nuevos negocios", pues la visión corporativa implementa el postulado elemental de toda empresa moderna: "eficiencia, productividad y rentabilidad aprovechando al máximo el recurso humano ya existente".
¿Qué significa esto? Explica Sabonge: manejar menor cantidad de empleados y mayor volumen de contratos a terceros".
"No se trata de abultar la organización, sino de ser motor de desarrollo de la economía, promoviendo negocios para los contratistas de la pequeña y mediana empresa privada".
En otras palabras, la productividad del Canal colaborará con el crecimiento económico del país, sin convertirse en proveedor directo de nuevos puestos de trabajo.
Sin embargo, la organización necesitará contratar personal nuevo para llenar los puestos de los empleados que se jubilen o sean ascendidos a otras posiciones.
La alta remuneración de los empleados del Canal, lo hace cada vez más atractivo para los nuevos profesionales. Esta remuneración está relacionada con una larga lista de requisitos, habilidades, especializaciones técnicas y actitudes, por lo que cabe preguntarse ¿cuál debe ser el perfil del empleado del canal?
Según el ingeniero Sabonge, este perfil puede resumirse en una palabra: "excelencia", la cual se hace posible mediante el "sistema de méritos" en la selección y promoción del personal, lo que garantiza que "sólo los mejores trabajen en el Canal".
Este personal de primera línea debe tener tres cualidades esenciales. En primer lugar debe ser multidisciplinario, lo que significa diferentes y variadas habilidades. Esto lleva a la segunda característica que es la flexibilidad, que se refiere a la capacidad de adiestrarse y entrenarse a sí mismo de acuerdo a las necesidades de la empresa en un mundo cada vez más cambiante y dinámico. La tercera cualidad es la disposición constante del trabajador hacia la satisfacción de las demandas de los clientes en el mundo corporativo.
¿Cómo se evitará que la politización de los nombramientos se cierna como una nube negra con posibilidades de tormenta, cuando el canal sea administrado por Panamá? ¿Cómo se garantiza que huelgas y conflictos laborales no afecten su funcionamiento?
Para el ingeniero Sabonge estos peligros sólo podrán evitarse si se cumple al pie de la letra la Ley Orgánica del Canal y la Constitución, ya que ambas se hicieron para darle autonomía a la vía interoceánica.
La Autoridad del Canal está sustentada en un régimen laboral especial, basado en un sistema de méritos a través de un plan general de empleo que debe mantener las condiciones y derechos laborales que gozaban los empleados de la Comisión del Canal de Panamá al 31 de diciembre de 1999, según lo indica el artículo 316 de la Constitución.
"Los conflictos laborales entre los trabajadores del canal y su administración serán resueltos entre los trabajadores o los sindicatos y la administración, siguiendo los mecanismos de dirimencia que establezca la ley. El arbitraje constituirá la última instancia administrativa", continúa el citado artículo constitucional.
La prueba definitiva para Panamá comenzará a partir de enero del dos mil, cuando el país tendrá el reto de llenar las expectativas del comercio marítimo internacional. ¿Llegará a realizarla? El mundo nos mira.


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71910
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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