Con una manifestación simbólica frente a la compañía estatal de electricidad ayer, más de 600 personas ofrecieron pagar su cuenta de luz con ladrillos, para paliar las pérdidas que genera la crisis en el sector.
Agripino Silva, dirigente de la Coordinadora de Organizaciones Campesinas y Movimientos Sociales de la Cordillera (CCS), líder de la demostración de protesta pidió concretamente el "trueque" de 4,000,000 de ladrillos por un monto aproximado a los 100,000 dólares de deudas.
Dijo que el Gobierno podría utilizar los productos cerámicos para la construcción de viviendas estatales relacionadas con las represas hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, que Paraguay comparte con Brasil y Argentina, respectivamente.
"Si no se logra este acuerdo, significará que la Ande (Administración Nacional de Electricidad) no tiene la voluntad de solucionar la situación, que deriva en un grave problema social", afirmó el activista Silva.
En otras localidades del interior de Paraguay, varios grupos organizados de vecinos decidieron sellar los medidores domésticos de consumo eléctrico como protesta por los sistemáticos aumentos del servicio de energía.
Mario Segovia, portavoz de la compañía, pidió a los afectados que presenten una propuesta concreta que sirva como base de negociaciones.
Paraguay es uno de los países con mayor disponibilidad de energía eléctrica en el mundo, gracias a tres hidroeléctricas, dos de ellas gigantescas que comparte con Argentina y Brasil.