Novatos
- No trate de ser muy extravertido si realmente no lo es. El primer día es solo uno entre todos, que dejarán entrever lo mejor y lo peor de usted. Actúe con naturalidad.
- Si el nuevo empleo incluye una pausa para comer, pregunte cuál es la costumbre y la hora que le corresponde. Y, llegado el momento, observe qué hace la mayoría. Evite unirse al primer grupo que almuerce si antes no ha sido invitado.
- Observe la forma de vestir y el protocolo laboral para no desentonar por exceso o por defecto. Que lleve saco y corbata a diario puede sorprender según el tipo de empresa.
- Pregunte si no está muy seguro de algo para no cometer errores que lamentar.
La primera impresión es la que queda y es difícil una segunda oportunidad para enmendar el error.
El día que se estrena empleo en una nueva empresa hay que jugársela con los compañeros, jefes y también resulta decisivo en el desarrollo de su carrera profesional.

Para evitar un desliz, los expertos recomiendan seguir a rajatabla una regla basada en las cinco vocales: “Absorber, escuchar, interesarse, observar y ubicarse”.
Hay que mirar en todas las direcciones, actuar como testigo y no como protagonista. Es la actitud lo que va a determinar el éxito.

Más adelante llegará el momento de aportar.
No se necesita acelerar los acontecimientos y avasallar con nuevas ideas y proyectos antes de tiempo.

Observe cómo se desarrollan las actividades y cómo puede encajar de la mejor manera en todo el entramado empresarial.
Puntualidad
Esto no es solo una cuestión de aptitud. Cuidar hasta el más mínimo detalle de la actitud es básico, empezando por la puntualidad.
No está de más hacer el recorrido hasta la nueva oficina con anterioridad y en un día laborable, para ajustar los tiempos.
Otro punto importante que los expertos destacan es dejar a un lado el celular por un tiempo. Nada de conversaciones ni mensajes de texto en horario laboral, por lo menos en los tres primeros meses.
Preséntese a quienes tiene más cerca en su puesto de trabajo y, en los próximos días, con aquellos que coincidas por una u otra razón.
Aquí… ¿quién manda?
Localice a su jefe inmediato y, si él no lo hace, trate de darse a conocer y en la primera conversación procure ir de lo general a lo particular. En este punto es bueno conocer de antemano a qué se dedica la empresa para preguntar cómo está organizado el trabajo y con qué departamentos tendrá que relacionarse.
En este primer encuentro con quien manda es importante transmitir el compromiso con el proyecto y los objetivos de negocio. Demostrar iniciativa es muy valorable, pero hay que actuar con cautela y no dar la impresión de querer cambiarlo todo.
Humildad
En su primer día debe dejar a un lado su entusiasmo y la prepotencia que puede generar un exceso de ganas por acometer nuevos proyectos. Conviene tener cuidado a la hora de comentar experiencias laborales anteriores, sobre todo aquellas en las que has tenido éxito.
Tenga en cuenta que ni el puesto ni el contexto son los mismos, y lo que antes funcionó ahora puede ser un fracaso absoluto. La fama que se cultive al principio le va a perseguir a lo largo de su carrera en la nueva empresa. Ahora es el momento de ser humilde.
Soy el nuevo jefe
Si además de ser nuevo en la oficina, es el jefe, entrar con buen pie es imprescindible, tanto para usted como para la compañía que ha depositado confianza en su capacidad para liderar equipos. Antes de entrar en conversaciones, salude a todas las personas que va a tener a su cargo. Es clave ganarse su confianza y ocuparse de verdad de conocerlos.
Reunirse con cada uno de manera individual e informal es importante para fomentar la cercanía. La reunión de grupo conviene convocarla en un escenario que resulte cómodo para todos. En la primera convocatoria es mejor evitar discursos grandilocuentes y no fijar objetivos demasiado concretos y con un plazo determinado.
Y si resbala…
Si pese a todos sus intentos el primer día no le va muy bien, pida disculpas cuanto antes. No espere a que los acontecimientos sigan un curso equivocado. Al novato se le puede disculpar casi todo. Aclare la situación rápidamente, de manera sencilla.
Huya de los colaboradores ‘tóxicos’
En todas las oficinas habitan los mismos personajes. Por eso, desde el primer día, no baje la guardia si no soporta a los personajes ‘tóxicos’, y desconfíe especialmente de los que demuestran un exceso de simpatía sin motivo. En cualquier caso, no prejuzgue ningún comportamiento.
Recuerde que cuando es nuevo, para usted es muy importante el primer día, incluso excepcional. Sin embargo, para el resto es uno más o el peor de la semana. Cualquier problema personal o profesional enturbia el comportamiento de un individuo que, con el tiempo, puede convertirse en el mejor aliado para sacar partido a su nuevo empleo.