En caso de que el gobierno brasileño se vea forzado a adoptar un feriado semanal para aumentar el alcance del plan de racionamiento energético iniciado en junio, esos días festivos serán los lunes, anunció este jueves la Cámara de Gestión de la Crisis de Energía Eléctrica.
Los integrantes de la Cámara -un órgano oficial formado de emergencia en mayo y llamado por la prensa "Ministerio del Apagón"- habían propuesto inicialmente que si se torna necesario adoptar un feriado semanal los días escogidos serían los viernes, una de las medidas del denominado "Plan B". No obstante, las fuertes presiones ejercidas por las asociaciones comerciales llevaron a la Cámara a cambiar de idea, después de una serie de audiencias públicas y reuniones sectoriales que se plasmaron en 91 propuestas elevadas a la Cámara de Gestión.
"En caso de que sea necesario aplicar el Plan B, difícilmente los feriados semanales serán aplicados aisladamente, sino que llegarán acompañados de otras medidas", dijo el Coordinador de la Cámara de Gestión, Euclides Scalco, sugiriendo que los cortes no están descartados. El funcionario aclaró que el Plan B solamente será aplicado si las reservas de las usinas hidroeléctricas se sitúan un 1% por debajo de las previsiones y proyecciones de los especialistas. En ese cuadro, los feriados en cada lunes de la semana, hasta fin de año, es el primer paso. Si eso no resulta suficiente, la Cámara de Gestión determinará reducción del consumo de energía de los sectores considerados "grandes consumidores".
El tercer paso será la reducción de los niveles de la reserva de Ilha Solteira, en Sao Paulo, seguido por el corte del abastecimiento de energía en los fines de semana y feriados, y, como quinta y máxima medida, los temidos "apagones". Para el coordinador del grupo de estudios de la Cámara de Gestión, Celso Cerchiari, la adopción de feriados los lunes "no sería suficiente para elevar el nivel de las reservas".