Brasil adoptará a partir del 1 de junio un sistema de racionamiento de energía eléctrica de 15% a 20% del consumo general y los consumidores que gasten más que las cuotas fijadas deberán pagar sobretasas de hasta 15 veces las tarifas actuales.
El secretario ejecutivo del Ministerio de Minas y Energía, Luiz Perazzo, indicó ayer que antes del 1 de junio todos los usuarios domésticos, comerciales o industriales recibirán una carta indicando cuántos kilowatios/hora podrán consumir por mes.