Economía

Real Networks reinicia demandas contra Microsoft


Microsoft volverá a sentarse en el banquillo por acusaciones de abuso de su posición dominante en el mercado, esta vez demandada por una antigua aliada, la compañía de software para reproducir de audio y vídeo RealNetworks.
Es una alegación que suena a conocida: RealNetworks acusa a Microsoft de "comportamiento depredador" en el mercado, y argumenta que ha abusado de la omnipresencia de su sistema operativo Windows para instruir a los fabricantes de computadoras sobre cómo deben instalar los reproductores de audio y vídeo de la competencia.
La compañía presentó la demanda ante un juez federal de San José, en el corazón de Silicon Valley, en California, en la que exige una indemnización por daños de unos 1,000 millones de dólares y medidas disuasorias que obliguen a Microsoft a cambiar de actitud hacia su competencia.
"Creemos tener un caso sólido contra Microsoft", dijo Rob Glaser, presidente ejecutivo de RealNetworks. Glaser alega que Microsoft usa su poder para "forzar a los usuarios que tienen el sistema Windows a utilizar el software de vídeo de su compañía, tanto si lo quieren como si no".
RealNetworks dijo que esta demanda complementa la investigación en marcha de la Comisión Europea, que está tratando de determinar si Microsoft se aprovechó de su posición dominante en el mercado de reproductores de audio y vídeo y en la que RealNetworks, al igual que otras compañías del sector, ha testificado. Microsoft, por su parte, rechazó las acusaciones y aludió a la "competición vibrante" que existe en el sector.
"RealNetworks asegura ser el proveedor número uno, con más de un millón de descargas de su software cada semana", dijo Jim Desler, portavoz del gigante informático.
"Por lo tanto, este es un caso en el que una firma líder está tratando de utilizar las leyes antimonopolio para proteger e incrementar su porcentaje de mercado y limitar la competición que ha de afrontar", señaló Desler.
En tanto, para las interconexiones con la red móvil de C&W, se lograron cuatro esquemas transitorios y dos de mutuo acuerdo, mientras que con BellSouth, se han generado cinco acuerdos de interconexión de mutuo acuerdo y una se registró bajo el esquema transitorio.
En el proceso de apertura hay cuatro servicios básicos: la larga distancia nacional, larga distancia internacional, y los teléfonos públicos. El quinto es el servicio de voz, que es un servicio empresarial.
El concepto básico de la apertura es que el cliente escoja al prestador del servicio que más le conviene, y esto lo puede hacer de forma muy sencilla.
Una vez empiecen los concesionarios a operar con un área de cobertura definida solicitada al Ente Regulador, los usuarios podrán escoger de dos maneras la empresa que le brinde el servicio.
Usted podrá quedarse con C&W o a cualquier otra empresa como operador dominante. Es decir, que cada vez que haga una llamada se facturará a través de esta compañía previamente definida.
La otra alternativa sería que cada vez haga una llamada escoja con qué concesionario quiere efectuarla. Esto lo podrá hacer marcando un código que identifica a la empresa, y luego tendrá que marcar el número al que desea llamar.
Pero, al tener un operador dominante también se puede seleccionar por medio de códigos a otra empresa, en caso de que tenga ofertas para llamadas a ciertos lugares o en horas determinadas.
Al usar varios operadores no significa que a su residencia o negocio llegarán varios recibos de pago. La ley establece que el operador dominante tendrá que facturar todas las llamadas que haga su cliente.
Pero una regla que cambiará es la medición de las llamadas. El mercado de telecomunicaciones básicas se mide por el número de líneas instaladas. En Panamá hay un promedio de 18 líneas por cada 100 habitantes, pero con la apertura del mercado se podrá sobrepasar el promedio de América Latina; entonces estaríamos hablando de 23 líneas por cada 100 habitantes
En 1998, la telefonía fija contaba con unos 418,000 aparatos. Esta cifra aumentó al año siguiente a 462,000 unidades.
Sin embargo, en el 2000 se registró una baja reportándose el uso de unos 429,000 aparatos. Para el 2001 continúo descendiendo y se calcularon unos 431,000 teléfonos fijos, mientras que para el 2002 ya estaban en las 398,000 unidades. Este año se encuentran en 392,000 teléfonos, lo que advierte una disminución en el uso de este servicio.


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140490
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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