Luego que durante algunos meses se cuestionará la calidad del combustible que se vende en el país y que podía acarrear problemas en las máquinas de los automóviles, varios han sido los estudios realizados con el propósito de certificar la calidad del producto que se vende en las estaciones de expendio.
En su momento, la Asociación de Distribuidores de Automóviles (ADAP) reportó daños en los inyectores de los autos nuevos, por la baja calidad del combustible que se estaba despachado en diferentes estaciones de gasolina.
En el país se exige que el combustible que se vende cumpla con los parámetros establecidos por la Comisión de Normas Industriales y Técnicas (COPANIT), que rige en el mercado de hidrocarburos.
Recientemente un grupo de especialistas realizaron diversas muestras de laboratorio y visuales a los tanques de almacenamiento de las estaciones de servicio de la marca de combustible Accel, siguiendo las normas de la Sociedad Americana para Prueba de Materiales (ASTM).
El resultado de las pruebas reflejó que los combustibles de esa marca no mostraban materiales como el azufre, gomas existentes, agua u otros sedimentos existentes.
Este trabajo se suma a otros procesos operativos que se realiza en conjunto con los proveedores y concesionarios que incluyen tareas de monitoreo en los procesos de carga y descarga de productos, así como el monitoreo de tanques de almacenamiento de las estaciones de servicio, entre otros.