Standard Poors (SP) rebajó ayer las calificaciones que otorga a 18 entidades bancarias de Estados Unidos y revisó también las perspectivas y la valoración del crédito de un total de 22 bancos, ante su temor de que continúe la inestabilidad del sector y se haga más estricta la regulación.
"Creemos que el sector bancario atraviesa una transformación estructural que podría incluir cambios radicales con repercusiones permanentes", aseguró hoy el analista de SP Rodrigo Quintanilla mediante un comunicado.
Quintanilla explicó que "las entidades financieras están eliminando el riesgo de sus balances de cuentas y modificando sus perfiles de financiación y estrategias para ajustarse a la nueva realidad del mercado", al tiempo que apuntó que "esta transición justifica calificaciones más bajas".