Los trabajadores petroleros iniciaron ayer una huelga general de 12 horas en protesta contra la nueva regulación de hidrocarburos que aprobó la semana pasada el gobierno. La huelga se registra en medio de rumores de malestar en las fuerzas armadas y las polémicas elecciones de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), que se han visto empañadas por denuncias de fraude y confrontaciones entre miembros del partido de gobierno y grupos opositores. La corporación estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) activó ayer un plan de contingencia para hacer frente a la huelga y garantizar los suministros de crudos y productos a sus clientes locales e internacionales.
PDVSA dijo en un comunicado de prensa que las instalaciones y plantas de la corporación está operando con "toda normalidad", y que las labores de los trabajadores ausentes fueron asumidas por el personal de confianza de la empresa. La Guardia Nacional, que se encarga de la custodia de las plantas petroleras, reforzó este viernes la presencia militar en todas las instalaciones para evitar posibles desórdenes públicos.
El dirigente de la junta de conducción sindical de la Federación de Trabajadores Petroleros, Eduardo Lira, dijo a la