Aunque Panamá no fue totalmente afectada por el fenómeno de la crisis financiera, sí trajo consigo ciertas secuelas que perjudicaron a algunos sectores comerciales del país, aseguraron economistas.
Dentro de las áreas que reflejaron una considerable afectación están las industrias dedicadas al reciclaje, que mostraron un déficit financiero de un 60%, informaron representantes del sector .
Le tomará entre 3 y 4 años al mercado del reciclaje lograr una completa recuperación financiera, aseguró Edy Guerra, de la compañía recicladora Aceros Caribe.
Y es que con la crisis, las economías más importantes de este mercado (Europa, Asia y Estados Unidos) disminuyeron sus importaciones, afectando así las exportaciones de materiales reciclables en Panamá.
Isabel Wong, de la empresa Metal Chinese, informó que el año pasado se enviaron unas 700 mil toneladas de productos no ferrosos a mercados extranjeros, cuando en años anteriores el envío ascendió a unas 900 mil toneladas, lo que muestra un declive considerable.
“Percibimos que este 2010 será un año exitoso, pues los primeros meses hemos visto una leve mejoría en esta actividad comercial”, señaló Wong.
Indicó que en años anteriores al 2009, el flujo del reciclaje era bastante aceptable y en su momento se dio un incremento de nuevos establecimientos comerciales en territorio panameño, lo que demostraba que era un negocio rentable para la comercialización de materia prima.
Sin embargo, para Raúl Moreira, presidente del Colegio de Economistas de Panamá, hace cinco años se dio un “boom comercial” con estas clase de industrias, debido al incremento en los precios del hierro, que surgió en China con la construcción de represas, lo que permitió el ingreso de nuevas procesadoras del mineral.
Para el economista, los precios del hierro decayeron tenazmente en el 2009, lo que trajo como consecuencia que las pequeñas empresas procedieran al cierre de sus instalaciones y disminuyeran su volumen de negocios.
Alida Spadafora, representante de Ancón, dijo que uno de los principales problemas en esta actividad comercial, es el tema de la logística, en la recolección de los productos y el estado de dispersión que existe, lo que reduce el proceso de ventas.
Señaló que el Gobierno debe contribuir a crear microempresas que ayuden a personas humildes que están asociados con la actividad de recolección.
Actualmente en Panamá se recogen unas 1,500 toneladas de materiales no ferroso.