El senador y presidente del Consejo de la Unión Interparlamentaria, Sergio Páez, señaló ayer que es necesaria una mayor implicación de los Parlamentos nacionales en la Organización Mundial de Comercio para dotar de mayor transparencia democrática al proceso negociador en Ginebra.
En declaraciones en un descanso de una conferencia parlamentaria de dos días sobre la OMC, el legislador chileno destacó el proyecto de la Unión Interparlamentaria de crear, entre otras, una comisión permanente dedicada a comercio, finanzas y desarrollo, que se ocuparía del seguimiento de las negociaciones en la OMC.
Esa comisión trabajaría con los miembros de distintos parlamentos nacionales especializados en temas de comercio para llevar a cabo una conferencia anual en Ginebra, sede de la OMC, que estaría abierta a la sociedad civil.
A la pregunta de si no será más difícil de lo que está resultando ya ahora llegar al consenso entre los 145 miembros actuales de la OMC, el presidente del Consejo de la UIP dijo que "puede ser en efecto más difícil, pero también más importante puesto que los Parlamentos encarnan la voluntad popular".
Por su parte, el español Carlos Westendorp, que co-presidió ayer la reunión en nombre del Parlamento Europeo, señaló también que "la globalización y la liberalización es buena si se somete a reglas justas para atender a los problemas de la pobreza y el subdesarrollo".
Agregó que la Asamblea Parlamentaria de la UE impulsa por eso desde la reunión de la OMC (en Seattle a finales de 1999) un diálogo entre los representantes del pueblo y el comercio en busca de reglas efectivas en asuntos que "afectan a la vida de los ciudadanos" y en los que debe involucrarse la sociedad civil.
"El comercio lo invade hoy todo y suscita por eso muchas veces la preocupación de los ciudadanos", dijo Westendorp en referencia a la inclusión en los debates de la OMC de los servicios públicos como el agua o la electricidad, la educación, el medio ambiente y las normas laborales.
La Conferencia Parlamentaria de la OMC prepara para su sesión de clausura, hoy, una declaración final cuyo borrador exige una mayor representación de los ciudadanos a través de sus parlamentos, que encarnan la voluntad popular, en las negociaciones multilaterales.
El documento expresa, por otro lado, preocupación por el incumplimiento de los plazos fijados por la reunión ministerial de la OMC en Doha para temas de especial interés para el mundo en desarrollo como el acceso a las medicinas o el trato especial y diferenciado. s