China afrontará un ambiente comercial internacional cada vez más difícil a medida que los países en desarrollo se unan a los desarrollados para presentar quejas contra los productos chinos, afirmó un responsable del ministerio de Comercio.
"El 60% de las investigaciones solicitadas contra productos chinos proceden de países en desarrollo como India, Turquía o Suráfrica", dijo el director del departamento de Comercio Justo del ministerio de Comercio, Wang Shichun. En lo que va de año, China recibió 16 quejas por anti-dumping presentadas por ocho países y regiones y con un valor total comercial de 314 millones de dólares, según estadísticas oficiales. Después de lograrse sendos acuerdos con EE.UU, y la UE en productos textiles en 2005, se intensificaron las fricciones entre China países desarrollados en el mismo sector, afirmó Wang. "Actualmente mantenemos conversaciones con Suráfrica y Turquía al respecto y en marzo firmamos un memorándum con Brasil que ha suavizado la disputa textil entre ambos países", añadió.
Según Wang, la firma con Brasil "abrió la puerta a un ambiente comercial más predecible y estable".
Actualmente las disputas comerciales se refieren a productos de fabricación intensiva, pero según Wang, en el futuro podrían referirse a tecnologías, derechos de propiedad intelectual y estándares.
Según el funcionario, China toma por igual en consideración las quejas de los países pero cuando se trata de una disputa con países en desarrollo tenemos en cuenta las necesidades de desarrollo".
El ministerio de Comercio instó a las empresas nacionales a invertir más en los países en desarrollo.