El recurso humano juega un papel fundamental en el éxito de toda empresa. Son muchas las ocasiones en que un empresario o gerente se ha llevado un fiasco al darse cuenta de que un empleado no era lo que aparentaba. También puede ocurrir que en una empresa existan trabajadores frustrados porque las promesas que se les hicieron al momento de su reclutamiento no se cumplieron.
La formalidad y la seriedad son dos elementos fundamentales a la hora de contratar personal. Empresas con capacidad financiera logran establecer departamentos (gerencias de recursos humanos) y políticas exclusivas para este propósito; sin embargo, en la mayoría de las pequeñas y medianas empresas esta responsabilidad recae en manos del gerente general.
Una vez que se toma la decisión de contratar personal nuevo, su evaluación y contratación se debe formalizar. No basta con anunciar las vacantes en los periódicos (usualmente las hojas de vida se abultan en el escritorio del empleador). Es cuando la situación se torna crítica que nos apresuramos a seleccionar, entre el hacinamiento, a algunos de aquellos candidatos que nos llamaron la atención. Entonces, concertamos entrevistas, hacemos evaluaciones y, finalmente, contratamos. Tales prisas generalmente terminan en decepción, en rupturas de relaciones laborales prematuras y en la pérdida de tiempo y dinero.
Para evitar situaciones como estas, ponga en prácticas técnicas de evaluación y contratación. La experiencia indica que el conocimiento personal de los candidatos da buenos resultados. Si no puede contratar a empresas que se ocupen de este servicio desarrolle ciertas técnicas que le ayuden. He aquí alguna de ellas:
Establezca un período durante el cual se entreviste a los candidatos. Una vez terminada esta fase, evalúe a los candidatos, seleccione un grupo pequeño (cinco o seis) y haga una segunda entrevista, la cual puede ser más extensa.
Durante este período reconfirme lo hablado en la primera reunión y profundice un poco más en destacar lo que espera de su futuro empleado. Del grupo inicial escoja dos o tres y realice pruebas de tipo psicológicas. Posteriormente, haga las ofertas y aguarde por una respuesta la cual es de esperarse en in periodo de no mas de una semana.
El proceso post-contratación es de suma importancia. En muchas ocasiones, por falta de tiempo y organización se suele lanzar al candidato en la empresa sin que reciba el debido entrenamiento.
La calidad de su recurso humano está íntimamente relacionada con la manera en que usted contrata a su personal. El proceso en sí debe ser corto en tiempo, pero intenso. Solo así podrá asegurarse de que contratará lo mejor y el empleado se sentirá cómodo.
Una vez que tome la decisión de contratar personal, dedíquele el tiempo suficiente y la seriedad que amerita. Es muy importante el entrenamiento.