Unos 10 millones de balboas procedente del programa Impulso se destinarán para la certificación de laboratorios veterinarios y reforzar servicios cuarentenarios.
Esto se da en el marco de la evaluación que hiciera la Organización Mundial de Salud Animal (OIE) al servicio veterinario, en la que le recomendó a Panamá incrementar la producción de carne y leche, aumentar las exportaciones de carne bovina y contar con un buen sistema de rastreabilidad o trazabilidad.
Esta evaluación es determinante para la tan anhelada certificación de que Panamá está libre de brucelosis, según explica Víctor Vega, director de Salud Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
“Los niveles serológicos que mantenemos de brucelosis son muy bajos, menos del 1%, lo que significa que somos un país candidato a declararse libre de esta enfermedad”, señaló Vega.
La mora en conceder la certificación ha radicado, según comenta Vega, en que hay exigencias técnicas que no se han cumplido.
Calcula que dentro de dos años, Panamá podría estar recibiendo la certificación, ya que es un factor que limita el comercio, por ejemplo, de Europa.