El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, dijo ayer que hay que modernizar el organismo y el sistema multilateral global para adaptarse a una realidad en la que las etiquetas de "Primer" y "Tercer" mundo están ya desfasadas.
Aseguró que el año 2009, cuando la crisis económica y financiera global golpeó con plena fuerza, supuso el fin de lo que hasta entonces se había conocido como "Tercer Mundo".
"Vivimos en un mundo nuevo que evoluciona rápidamente y en el que algunos países en desarrollo están emergiendo como potencias económicas", subrayó durante un discurso en Washington.
"Las clasificaciones de Primer y Tercer Mundo, donante y suplicante, dirigente y dirigido ya no funcionan", afirmó.