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El presidente electo de Estados Unidos, George W.Bush, señaló que su propuesta reducción de impuestos por 1,3 billones de dólares no está sujeta a negociación, al llamarla "una póliza de seguro" contra la desaceleración económica en una entrevista publicada ayer domingo.
"No estoy dispuesto a ceder", dijo Bush en el número de esta semana de la revista Time, que lo nombró la Persona del Año.
"Creo que es la magnitud correcta", agregó.
Pese a los recelos de algunos republicanos influyentes, Bush dijo que una posible desaceleración económica enfatiza la necesidad de alivio impositivo.
El vicepresidente electo "Dick Cheney y yo hemos dicho que hay algunas señales de advertencia sobre nuestra economía (...) Pertenezco a la escuela de pensamiento que dice que es necesario reducir todas las tasas marginales para alentar el crecimiento económico", dijo Bush.
El presidente de la Cámara de Representantes, el legislador republicano Dennis Hastert, indicó la semana pasada que estaba a favor de un enfoque gradual en materia de recortes impositivos, lo que originó interrogantes acerca de su compromiso con la reducción general de impuestos que estuvo en el centro de la campaña de Bush.
El presidente electo, quien ha prometido trabajar cruzando las líneas partidistas como lo hizo como gobernador de Texas, admitió que Washington es "un lugar más difícil que Austin", pero dijo que eso no necesariamente significa que gobernará desde el centro cuando asuma el cargo el 20 de enero.
"La noción de reducir los impuestos no es necesariamente un concepto a la derecha del centro o a la izquierda del centro", dijo. "Para mí, será parte de una póliza de seguro contra un descenso económico".
Bush también reconoció que "podría haber momentos" en los que tendrá que ceder para encontrar terreno común con un Senado dividido a partes iguales y una Cámara de Representantes en la que los republicanos lideran por un margen sumamente estrecho.
"Pero no jugaré mis cartas al principio del juego", dijo."Esperaré al menos hasta que las cartas hayan sido barajadas y repartidas".
Debido a lo reñida que fue su victoria en las elecciones del 7 de noviembre y a la estrecha ventaja de los republicanos en el Congreso, algunos en Washington creen que Bush tendrá que adoptar un enfoque gradual en la reducción de impuestos para conseguir un respaldo amplio en el órgano legislativo.
El jueves, Hastert dijo que esperaba que la primera medida sobre los impuestos fuera "gradual", pero el viernes emitió un comunicado desmintiendo versiones de que se estaba distanciando de la propuesta de recorte amplio de Bush.