Todo negocio que ponga música tendrá que pagar, de acuerdo con una iniciativa que impulsa la Sociedad de Productores Fonográficos, que agrupa a las casas disqueras y de grabación de sonido.
Según José Miguel González, presidente de esta sociedad, aunque la Ley No.15 de 8 de agosto de 1994 lo contempla, en Panamá no se cumple con esta disposición, por lo que hasta la fecha han perdido $12 millones.
La idea, explicó Javier Asensio, de la industria musical, es que las radios, la televisión, hoteles, restaurantes, discotecas y comercios paguen por difundir las canciones, siendo la tarifa mínima de $6 mensuales.
Pese a la resistencia, dicen que lo recaudado se repartirá 100% para el artista, acompañantes y los productores.
Por su parte, Jorge Loaiza, de la Asociación Panameña de Hoteles, sostuvo que están por renovar el contrato de derecho de autor con ellos, advirtiendo que no van a ceder en la medida de cobrar en función de las habitaciones.