El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, advirtió ayer que la actividad económica en la zona euro será "débil" en el futuro próximo y de que la recuperación será "muy gradual".
Draghi, en una comparecencia en el Parlamento Europeo (PE), avisó además que hay "riesgos" de que esas perspectivas empeoren aún más debido a las "tensiones en varios mercados financieros de la zona euro".
El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó esta madrugada que la eurozona volverá a crecer en 2013, pero solo un 0.2%, tras la contracción del 0.4% prevista para este año, al tiempo que anunció una rebaja en las perspectivas de crecimiento de una décima para 2012 y de 0.5 para 2013.
Pese a ello, Draghi aseguró que la eurozona está asentando unas bases de estabilidad para el futuro y que pese a lo "dolorosas" que pueden ser esas reformas, se trata de medidas necesarias y que permitirán recuperar la senda del crecimiento. "Soy plenamente consciente de los efectos del proceso de ajuste en los ciudadanos, especialmente los que han perdido su trabajo o están en riesgo", apunto.
El presidente del BCE se declaró "convencido" de que "los países más débiles saldrán reforzados de la crisis".