El gobierno colombiano redobló sus esfuerzos para atacar el lavado de activos, tras señalar que mensualmente son reportadas cerca de 800 operaciones sospechosas en el país, de las cuales entre 100 y 200 terminan en investigaciones.
Alberto Lozano, funcionario del Ministerio de Hacienda, precisó que "el delito sigue en expansión" y destacó que los lavadores, entre quienes se encuentran contrabandistas, narcotraficantes y terroristas, "están utilizando a personas inocentes para ingresar como legales grandes cantidades de dinero desde el exterior".
Aunque Lozano, director de la Unidad de Información y Análisis Financiero del Ministerio, no precisó el monto de las operaciones delictivas por lavado, la Fiscalía General colombiana indicó que a mayo pasado la unidad encargada tenía 485 procesos por una cuantía de 1,738 millones de pesos (650,000 dólares).
El funcionario llamó a la ciudadanía para que se abstenga de facilitar sus nombres, cuentas o documentos para la consignación de recursos, cuya procedencia legal no esté absolutamente comprobada.
Lozano reveló que a finales de 2004 llegarán a Colombia representantes del Grupo de Acción Financiera Internacional de Suramérica (Gafisur) y del Fondo Monetario Internacional para evaluar las acciones adoptadas por el gobierno para contrarrestar el ilícito.
Para Alfonso Garzón, presidente de la privada Asociación Cambiaria (Asocambiaria) que agremia a las operadores cambiarios, la notificación del gobierno es buena porque informa a la ciudadanía sobre el delito en el que incurre si se presta para esas modalidades de lavado.
Pero destacó que con el reporte, el gobierno alertó a los delincuentes, advirtiéndoles: "Ya sabemos a través de qué están lavando y cómo lo están haciendo".
El dirigente gremial explicó que la información es importante porque se reconoce que a través de algunas remesas que envían los colombianos radicados en el exterior, se están generando operaciones de lavado, y de esa manera es posible blindar mejor ese tipo de actividades para evitar que sean utilizadas por delincuentes.
Según cifras oficiales, el año pasado ingresaron al país por concepto de remesas unos 3,000 millones de dólares y este año se prevé que lleguen 3,500 millones.
Se trata de la segunda revisión de su tipo que el FATF realiza al sistema antilavado de Colombia, cuya legislación data desde 1992, pero la de este año será más rigurosa y se extenderá también a la financiación de las actividades consideradas "terroristas", dijo Lozano.
Después de los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos, la FATF, con 40 recomendaciones para prevenir el lavado de dinero de actividades ilícitas, agregó 8 para contener la financiación de grupos considerados "terroristas".
El Fondo Monetario Internacional (FMI) acompañará a los funcionarios de la FATF, por apoyar la lucha mundial contra el lavado de dinero.
"Vendrán a ver desde los bancos, pasando por el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Justicia, llegando hasta a los magistrados y los jueces, para ver cómo está todo el sistema. Es una visita técnica", explicó Lozano.