El contrato ley entre el Estado y la Refinería Panamá no impide que se construyan en el país varias refinerías, señaló Salvador Sánchez Director para Centroamérica y Panamá para Asuntos Públicos y de Gobierno, tras conocerse que la transnacional Alireza Móbil, le presentara al Consejo Económico Nacional (CENA), un proyecto con el fin de construir una segunda refinería a principios del 2001.
Sánchez manifestó que espera que la empresa interesada en efectuar el proyecto cuente con inversiones por más de 500 millones de dólares para llevar a cabo la construcción de esa refinería y actúe cumpliendo con los acuerdos establecidos.
De acuerdo con el directivo de Texaco, " con la situación que se vive hoy en día en el mercado petrolero, además de la globalización y la apertura de los mercados, es muy difícil que económicamente se justifique una nueva refinería si es que se va invertir lo mismo que Refinería Panamá". Y señaló que en otros países ya se están cerrando las refinerías pequeñas, porque no son económicamente rentables.
El directivo de Texaco dijo que hay que tomar en cuenta qué tipo de refinería se pretende construir, cuánto están dispuestos a invertir, cuántas personas operarán en la refinería; y se espera conocer qué tipo de instalaciones construirán y qué tipos de servicios brindarán para determinar si existirá competencia en el mercado petrolero panameño.
Sánchez recalcó que Refinería Panamá cuenta con instalaciones para producir 60 mil barriles diarios que suple a todo el país y también exporta productos.
Por otra parte, Sánchez hizo referencia al acuerdo petrolero con Venezuela, manifestando que está a la espera que Panamá y los países de América Central comiencen a comprar crudo de gobierno a gobierno, de acuerdo al convenio suscrito por los mandatarios de esos países con el gobierno de Venezuela para adquirir crudo con plazos financieros más amplios que los que se alcanzan corrientemente en el mercado internacional.