El borrador de la Reforma Tributaria planteada por el gobierno establece injusticias para el micro empresario panameño. Así lo sustentó, Rubén Alejandro Irigoyen, abogado especializado en asuntos tributarios y Contador Público Autorizado, al enumerar varias disposiciones del documento presentado por el gobierno, en el cuales se establecen ciertas condiciones que los micro empresarios estiman son injustas. Indicó que el borrador de esta reforma exonera del Impuesto Sobre la Renta a personas que ganen menos de 10 mil 400 anual, es decir 850 dólares mensuales.
Esta disposición, a su juicio, establece una injusticia porque se contempla solamente para los asalariados, no así para los demás contribuyentes.
"Hay muchos contribuyentes que ganan menos de 850 dólares mensuales y que son independientes, no porque lo han querido sino porque han quedado desempleados y se han dedicado a la micro y pequeña empresa", sustentó Irigoyen. Señaló que una persona que gana menos 10 mil 400 dólares anuales, sea independiente o asalariado, debe recibir igual trato.
Las declaraciones de Irigoyen se dieron durante el Foro de Actualización Jurídica que tomó como referencia el tema "Un Análisis de la Nueva Propuesta de Reforma Tributaria". El tributarista manifestó que otra de las disposiciones que se pueden calificar de injusta es la que trata de cerrar vías de evasión en el impuesto del Impuesto de Transferencia de Bienes Inmuebles (ITBM), creándole un débito ficticio a los pequeños empresarios que se descuenta cuando presente las facturas de sus proveedores.
"Para los muy pequeños empresarios que en la actualidad no están grabados con el ITBM. A manera de tratar cerrar la brecha en la información se pretende establecer un impuesto mínimo de ITBM que el empresario podrá recuperar en la medida que solicite factura de sus compras a proveedores", explicó Irigoyen. El gobierno busca evitar la evasión por medio de la cadena de información que se rompe con estos pequeños comerciantes, pero la parte inequitativa de esto es que si el comerciante no logra cubrir el débito ficticio que se le está cargando, lo pierde, advirtió.
"En esencia, si el empresario no tiene volumen suficiente terminaría en teoría pagando un impuesto por un consumo que no ha hecho", añadió. Irigoyen sostuvo que la propuesta también establece grabar los beneficios adicionales que dan ciertas empresas a sus empleados, como uso del carro de la compañía.
Lo que se trata es que se evite que se deje de tributar sobre ciertos ingresos disfrazados de compensaciones no tributarias. Sin embargo, éste es un área difícil porque hay ocasiones donde este tipo de esquema se justifican y no necesariamente constituyen un ingreso para la persona, puntualizó Irigoyen.