La polémica reforma de la ley de las 35 horas de trabajo semanal, contra la que se manifestaron cientos de miles de personas el pasado sábado, fue aprobada ayer en primera lectura por la cámara de los diputados, tras un prolongado y reñido debate.
La proposición de ley elaborada por diputados del partido conservador gobernante UMP con el aval del Gobierno de Jean-Pierre Raffarin recibió 370 votos a favor de la UMP y la centroliberal UDF y 180 en contra de la izquierda.
La votación "solemne" del texto se había pospuesto 24 horas hasta ayer, debido a la batalla de enmiendas librada por la oposición de izquierdas contra lo que denuncia como "el entierro" de la reducción del tiempo de trabajo.
La propuesta representa la segunda "flexibilización" en dos años por la mayoría conservadora de la ley de las 35 horas de trabajo semanal, que fue emblemática del anterior Gobierno de izquierdas (1997-2002).
La derecha y el Gobierno conservador de Raffarin, quien ya en diciembre pasado firmó un decreto que eleva de 180 a 220 el contingente anual de horas suplementarias, presenta el texto como un tiempo de trabajo "escogido" que permitirá a los que trabajadores que lo deseen "trabajar más para ganar más".
En cambio, para la izquierda y los sindicatos, que movilizaron a entre 300,000 y 500,000 manifestantes en las calles de Francia el pasado sábado para rechazar el texto, se trata de "la muerte" de las 35 horas y de un engaño, ya que los trabajadores no podrán escoger y dependerán de lo que digan los empleadores.
La reforma, que el Senado examinará desde el primero de marzo, instaura un régimen de "horas escogidas" por el que los asalariados "que lo deseen" podrán trabajar más horas que el contingente anual de 220 horas suplementarias (por empresa).
Reforman horas de trabajo en Francia
El proyecto flexibiliza el uso de la llamada "cuenta ahorro tiempo", que podrá utilizarse para permisos sabáticos o una jubilación anticipada.