POR MÁS que las autoridades digan que el impuesto mínimo no será un tributo sobre ventas, los empresarios tienen bien claro que el impuesto castigará su volumen en este renglón.
La propuesta textual del Gobierno dice "todas las personas jurídicas, además de calcular su pago de impuesto sobre la renta, deberán realizar un cálculo alterno aplicando el 2% sobre el Total de Ingresos Gravables".
Para una empresa que se dedica sólo a la actividad de venta local, sus ingresos gravables son los producidos por sus ventas.
Igualmente, para una compañía que se dedica a vender en volúmenes, el nuevo alternativo del 2%, puede llevarle a la tumba, ya que su rentabilidad sólo llega al 2% ó 3%, explicó Gaspar García de Paredes, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá.
No obstante, de acuerdo con las autoridades del ministerio de Economía y Finanzas, existen ingresos que no formarán parte de los ingresos gravables como las ventas por la actividad de exportación entre otros.
Sin embargo, esos ingresos que no formarán parte de la masa de ingresos gravables, no están detallados en la norma presentada, dijo García de Paredes.
Por su parte, Rosmery Piper, presidenta de la Unión Nacional de Pequeñas y Medianas Empresas (UNPYME), precisó que de acuerdo con la norma, la rentabilidad de la empresa debe ser del 7.5% y en el país las empresas medianas no tienen esa rentabilidad.
Otro aspecto, es que aunque se descuente el costo de la mano de obra de los ingresos gravables, igual se castigan las ventas y eso resta incentivos para invertir en producción. Los empresarios a su vez, solicitan que se aclare el principio de territorialidad en la ley.
Reformas castigan ventas
Entre más vendan las empresas hagan, más impuestos tendrán que pagar, o simplemente venden más y reducen sus costos de producir.