La Casa Blanca no descartó ayer una reforma en profundidad del código de impuestos estadounidense, aunque resaltó que es muy pronto para anunciar una iniciativa en esa materia. "Es verdadero decir que el presidente acepta completamente el hecho de que el código de impuestos es muy complicado", afirmó el portavoz de la presidencia Ari Fleischer en una conferencia de prensa. Fleischer repitió que uno de los principales objetivos inmediatos del presidente es convertir en permanentes las reducciones de impuestos votadas en mayo de 2001 por once años con un efecto retroactivo al 2000.
El plan prevé reducciones de impuestos por 1.35 billones de dólares hasta el 2010. El portavoz indicó que las prioridades de George W. Bush tras la victoria de su partido republicano en las elecciones legislativas del martes es conseguir la aprobación de la ley sobre la creación del departamento de seguridad interior y tomar medidas para relanzar la economía.
"Pero todavía es muy pronto para decir si habrá nuevas medidas fundamentales o progresivas para hacer los impuestos más equitativos, más bajos, más progresivos y más simples", afirmó el portavoz. El diario Wall Street Journal indicó el martes que la administración Bush tiene planes ambiciosos para hacer una reforma del código de impuestos.
Al reconocer que todavía se trataba de un proyecto, el rotativo indicó que esto "tendría una mejor chance de convertirse en realidad si los republicanos tienen la mayoría en las dos cámaras". El partido republicano obtuvo una mayoría en ambas Cámaras tras las elecciones legislativas de medio mandato celebradas el martes.