Una alterada refriega se produjo entre la policía de Aguadulce y 60 pescadores que se introdujeron sin el permiso correspondiente en los predios de una empresa camaronera de Coclé .
Al conocer los hechos, la alcaldesa de Natá, Graciela Navarro, salió en defensa de los pescadores y calificó como inconsultas y arbitrarias las acciones tomadas por unidades de la policía de Aguadulce.
Camaco, localizado en Natá, es una de las empresas productoras de camarón que está llevando a cabo una serie de proyectos y experimentos para contrarrestar el problema del virus de la "mancha blanca", que ha afectado la reproducción de la especie.
Quienes trabajan en la actividad de la pesca en esta región tienen que solicitar un permiso a la alcaldía, según Navarro. porque los terrenos de los estanques se encuentran dentro de los predios que la empresa alega son de su propiedad, porque estas tierras le fueron concedidas en los años de 1912, convirtiéndose en áreas privadas.
Señaló que, de acuerdo a explicaciones de representantes de empresas, algunos de los proyectos realizados han fracasado debido a que en la gran parte no se han tomado las medidas de control en los permisos que son dados, ya que algunas personas en vez de dirigirse a buscar conchas y pescado, van a las áreas donde se encuentra el camarón y propician el contagio.
Explicó que el pasado lunes 25 de octubre, alrededor de 60 personas de las áreas de Natá y Aguadulce, que portaban 23 tarrayas, se introdujeron en los predios de la empresa.
Indico, que de Calesa se recibió la llamada del personal administrativo, por lo que se le dijo que pidieran el apoyo de la policía de Natá.
Manifestó, que ya en horas de la tarde de ese mismo día, y el martes, pescadores se acercaron a su oficina, quejándose de la forma de cómo fueron tratados por unidades de la policía, no del área, sino de Aguadulce.
"Se dice que poco era el personal de la policía que podía asistir este caso, por lo que participaron miembros de otros distritos, lo que califico como arbitrario, ya que ni siquiera se me notificó del apoyo solicitado" enfatizó la alcaldesa de Natá.
Indico, que algunos pescadores le manifestaron que se hicieron dos disparos al aire, por lo que muchos salieron corriendo e introduciéndose al manglar, se decomisó el camarón obtenido y las tarayas, y fueron sacados del lugar siendo apuntados con las escopetas de seguridad de Calesa.
Señaló que de este grupo de personas, nueve tenían permiso de la Alcaldia, y el resto, según algunos, tenía conocimiento por elementos de la localidad de que podían buscar camarón en la empresa, hasta el día 30 de octubre.
Hizo hincapié en que de todo esto, también le molestó la desautorización de su jurisdicción municipal , ya que los nueve pescadores trataron de mostrar el permiso que tenían a la policía, pero las unidades no quisieron revisarlos, y también fueron sacados del lugar.
Manifestó, que según el Código Administrativo, libro II de la policía, capítulo 2do, en su artículo 862, "cada alcalde es jefe de policía en su distrito", por lo que tiene únicamente mando en su jurisdicción.
Por tal razón, señaló, que le esta enviando una nota a la máxima autoridad del Distrito de Aguadulce, con copia al gobernador de la provincia, autoridades policiales, como al gerente de la empresa, de manera que se tomen las medidas en estos tipos de casos y solicita a través de esto que no se inmiscuya en otras jurisdicciones a menos que se le requiera el apoyo y existiera la comunicación antes de tomar una de decisión.
"No me opongo al apoyo que pueda brindar a la policía de Aguadulce, en un momento dado, pero siempre y cuando se me notifique, ya que como autoridad tengo que rendirle cuenta a la comunidad, y si esto se está dando, se está irrespetando las decisiones que se toman, entonces qué tipo de respuesta se le podrá dar a la población, manifestó.
En este sentido, Ariel Conte, alcalde de Aguadulce, señaló, que no conocía en su totalidad lo que había ocurrido en Camaco.
Con respecto a la participación de las unidades de la Policía de Aguadulce en esta empresa, indicó: "La policía, en cualquier parte en que se encuentre y a cualquier hora, es policía y su función no es más que brindar la seguridad a nivel nacional".
"Me parece que la intención de la policía era tratar de solucionar un problema en la cual se estaba viendo involucrado un numeroso grupo de personas en un hecho delictivo y no tratar de molestar a nadie", añadió.
Indico que, en cierto momento, tratará de conversar con la alcaldesa Navarro, de manera de no llegar algún tipo de conflicto por esto.
Según información extraoficial, el camarón decomisado se quedó en la empresa y las tarrayas fueron entregadas a sus dueños. Además, conociendo que en esta empresa sólo entran personas con permiso, por la garita pasaron los nueve pescadores que portaban los documentos autorizados por la alcaldía, mientras que el resto entraron ilegalmente por el área cañera de la empresa. Ambos grupos se encontraban en las áreas donde estaban localizados en los lagos de camarones sin la aprobación de la empresa.