El Reino Unido podría verse obligado a realizar una nueva emisión de dinero para aumentar el gasto público y hacer frente al recrudecimiento de la crisis económica, señala ayer el diario "Financial Times".
Según el inversor Mike Platt, consejero delegado de BlueCrest -uno de los mayores fondos de inversión alternativa de Europa-, la impresión de más moneda es "la única opción política" de la que dispone el Gobierno laborista de Gordon Brown para lidiar con la crisis.
El toque de atención dado por este inversor es especialmente significativo dada su capacidad para pronosticar las medidas económicas adoptadas por el Gobierno británico en los últimos meses.
En este sentido, Platt comenzó a hablar de los beneficios de la creación de dinero seis meses antes de que el Banco de Inglaterra pidiera permiso al ministro de Economía, Alistair Darling, para tomar esa medida, que se bautizó en la jerga de los economistas como "alivio cuantitativo".
Finalmente, el pasado 5 de marzo, el organismo supervisor anunció la inyección al sistema de 75.000 millones de libras (unos 84.000 millones de euros), destinados a la compra de bonos corporativos y del Estado -"gilts"-, para aumentar la liquidez.