La ministra brasileña de Medio Ambiente, Marina Silva, reiteró, en entrevista divulgada ayer su oposición a la legalización de la soja transgénica, ya aprobada por el gobierno, aunque se negó a considerar que su posición haya sido derrotada.
"Si las cláusulas del decreto (que legaliza el cultivo de soja transgénica) fueren cumplidas, y si el proyecto de ley que será enviado al Congreso no pierde de vista el principio de la precaución, aún no es tiempo para hablar de una derrota", dijo la ministra al diario Jornal do Brasil. Silva reiteró su posición contraria a la legalización de esos cultivos, pero aclaró que esa postura no era apenas personal sino también institucional.
"El ministerio de Medio Ambiente es coherente con la Convención de Biodiversidad, que ratificamos. Es una Convención ratificada por más de 140 países, no apenas la posición de la ministra brasileña. Estamos apenas siendo cautelosos", expresó.