El ministro argentino de Finanzas, Amado Boudou, se mostró satisfecho porque el G20 ha renunciado a una regulación de los precios de las materias primas, en particular los alimentos, y ha convenido en que la forma de abordar la tensión actual en los mercado es estimular la oferta.
"En el comunicado queda suficientemente claro cuál es el camino" y que "la verdadera solución tiene que ver con el aumento de la oferta" de alimentos, destacó Boudou en referencia a las conclusiones de la reunión de ministros del G20.
"Está claro que la regulación de los precios no es la solución que se va a seguir" porque eso sería un freno para el aumento de la producción necesaria para hacer frente a la demanda mundial, recalcó.
También destacó que "hay consenso en limitar las operaciones especulativas" en los mercados de materias primas, y en particular en los de futuros, con el objetivo más general de "una mayor regulación" de los mercados financieros.
La presidencia francesa del G20 tiene como una de sus prioridades luchar contra la volatilidad de los precios de las materias primas, un tema candente por la escalada del petróleo, de minerales y, muy particularmente de los alimentos.
En ese contexto, algunos grandes exportadores de alimentos como Brasil y Argentina habían manifestado su oposición a que la iniciativa francesa se tradujera en medidas que pretendieran controlar los precios.